Gatos Hidráulicos

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Gato Hidráulico Profesional

 

 

El gato Hidráulico como herramienta

Trabajar en un taller de vehículos de una forma eficiente sería imposible, si no contásemos con herramientas como los gatos hidráulicos. Un buen gato hidráulico, es la mejor herramienta para el trabajador de un taller mecánico ya sea para coches, camiones o furgonetas.

Trabajar con un gato hidráulico nos permite realizar una elevación y descenso uniforme y seguro del vehículo. Es una de sus grandes ventajas, además, el mantenimiento de esta herramienta hidráulica es extremadamente bajo, si se cuida como es debido.

 

 

Funcionamiento de los Gatos Hidráulicos

Los gatos hidráulicos trabajan con líquido en su mecanismo interior, normalmente será aceite. Aplicando el fluido a presión dentro de un recipiente cerrado, esa presión se distribuirá de forma uniforme por todos los puntos del recipiente.

 Este mecanismo se basa en el principio de Pascal, al usar el efecto de reparto uniforme de la presión entre dos émbolos de distinta sección. Los gatos hidráulicos disponen de válvulas unidireccionales que solo permiten pasar el fluido en una dirección.

De esta manera cuando se acciona el émbolo más pequeño, la válvula deja pasar el fluido hacia el émbolo más grande, pero no le permite volver. La otra válvula a su vez permite la entrada del fluido, pero no lo deja salir. Este proceso se repite así sucesivamente en cada ciclo, generando fuerzas de empuje muy grandes.

En general, los gatos hidráulicos constan de las siguientes partes:

  • Depósito: Es el recipiente o lugar donde se contiene el aceite o fluido.
  • Bomba: Crea la presión para desplazar el aceite.
  • Válvula de retención: Permite que el líquido llegue al cilindro principal.
  • Cilindro principal: Recibe la presión del fluido y empuja al cilindro secundario.
  • Cilindro secundario: Acciona el brazo de elevación.
  • Brazo de elevación: permite elevar el cuerpo que se le coloca encima.
  • Válvula de liberación: Libera el aire para liberar la presión y revertir el proceso de elevación.

Estos son las piezas básicas para el funcionamiento de un gato hidráulico en general, lógicamente después en los distintos modelos y versiones, hay todo tipo de accesorios y modalidades, que componen el gran mercado de los gatos hidráulicos. Como por ejemplo en los gatos de suelo o carretilla incluyen ruedas y llantas para su mejor transporte.

 

 

Tipos de Gatos hidráulicos

El gato hidráulico profesional no es lo mismo, que el equipo que suele ir en el vehículo por si se pincha una rueda. Cuando hablamos de gatos profesionales, nos referimos a la herramienta utilizada en un taller mecánico, por el profesional de la mecánica.

 

Gato hidráulico de botella

El gato hidráulico de botella funciona mediante un émbolo, que va en posición vertical, para contactar de manera directa con los bajos del coche al levantar.

Un gato de botella está formado por un pistón hidráulico que tiene la forma de una botella, pero con la capacidad de levantar objetos muy pesados. Cuando se levantan vehículos pesados, se debe tener mucho cuidado y precaución.

Por razones de estabilidad, el gato debe colocarse en un terreno firme y nivelado. Suele ser habitual en vehículos grandes, como SUV, todoterrenos, camiones o máquinas de servicios público.

 El aceite es la fuerza que mueve el gato hidráulico. El problema que puede tener este mecanismo es que, como con todos los fluidos, puede haber fugas. Cuando esto pasa, notarás que parte del aceite se está filtrando, cuando esté a punto de bajar la carrera de elevación. Por lo tanto, es importante llenarlo con aceite suficiente y si la fuga es importante debemos llevar a reparar.

 

 

Gato hidráulico de carretilla

El gato hidráulico de carretilla, es el tipo o modelo que más se usa en los talleres de mecánica. Su fácil uso, y su forma con un pistón hidráulico en posición horizontal, es la herramienta con la cual se hace sencillo trabajar, en la parte inferior de los coches.

El secreto de su éxito, reside en su palanca capaz de levantar pesos con gran facilidad, a la vez que dispone de ruedas para su fácil transporte, mejorando los tiempos de trabajo.

Esta herramienta es con diferencia la más usada en un taller mecánico, ya que buena parte de las incidencias de un automóvil, se pueden arreglar maniobrando la parte inferior del mismo.

En este tipo de gatos de carretilla, existe un modelo llamado de perfil bajo o extraplano. Se diferencia de los gatos de carretilla estándar, en que su fabricación es tremendamente estilizada o plana, permitiendo que podamos utilizar el gato en ranuras o espacios muy estrechos, para empezar a levantar el vehículo.

Por ello, este tipo de gatos permiten acceder en condiciones que el resto de gatos no pueden o necesitan mucho más espacio. Es perfecto para el levantamiento de maquinaria, aparejos, y para dar asistencia y servicio técnico a carretillas elevadoras.

 

 

Gato de foso o transmisiones

Otro de los modelos de gatos más importantes en las tareas de un taller mecánico, es el gato hidráulico de foso, también conocido como gato de transmisiones o elevador para caja de cambios. Este tipo de gatos se ajustan a diversas tareas automotrices, pero quizás la más usual es la de inspeccionar los bajos de los vehículos en el foso del taller.

El cambio, la reparación o mantenimiento de la caja de transmisión, requiere que el coche este levantado con un elevador de columnas en el exterior. Después, debemos posicionar el gato de transmisiones o foso debajo del centro del vehículo, y levantar la transmisión mediante una plataforma de elevación unido al bastidor de elevación.

Una vez que ya tenemos la separación adecuada de la transmisión, y antes de proceder a retirarla, es importante asegurarla a la plataforma de elevación, por medio de las cadenas incluidas en cada gato de transmisión.

Los gatos hidráulicos de foso incorporan, cuatro patas que aseguran la estabilidad y movilidad en el desplazamiento del bloque del motor extraído. La elevación o el descenso se realiza por medio de un pedal permitiendo mantener las manos libres para operar con otras herramientas.

 

 

Gatos Mecánicos

El gato mecánico es el más simple en cuanto a su mecanismo, pues sólo utiliza medios físicos para elevar y bajar sus cargas.

Solo necesita apoyarse en el suelo, y con una pata agarrar el marco del vehículo, para proceder a separar el vehículo del suelo.

También se le conoce como “gato de tornillo” porque mediante el uso de un motor, o una palanca accionada por un operador, el tornillo utiliza sus roscas para subir o bajar el gato.

Estos gatos se utilizan en la industria automotriz para levantar vehículos y otras cargas, y en muchas otras aplicaciones.  Suelen utilizarse en plataformas móviles de escenarios, ajustes de radiotelescopios etc.

Su ventaja, es la simplicidad de construcción y su reducido precio. Esto los hace muy útiles para aplicaciones de empleo eventual, en los que prima la simplicidad y la ligereza. Como en los procesos de edificación, que emplean mecanismos de izado sencillos.

Los inconvenientes más habituales del gato mecánico, son su lentitud de accionamiento y su limitada capacidad de carga, si lo comparamos con los modelos hidráulicos, sobre todo.

Por su puesto, existen más tipos de gatos profesionales, como son los usados por los carroceros, pero aquí nos hemos centrado en los más utilizados y habituales.

 

 

¿Cómo elegir un gato hidráulico?

Si necesitamos comprar un gato hidráulico profesional, antes de realizar la compra, debemos conocer bien las aplicaciones que tiene cada tipo o modelo. Así podemos averiguar cuál puede ser el más adecuado para nuestro trabajo.

El precio del gato hidráulico puede ser importante, pero no debe ser algo definitivo en nuestra compra, nos fijaremos además en:

  1. Acabado: buen material de fabricación, con acabado profesionales y óptimos.
  2. Elevación: tener claro la elevación mínima para una buena accesibilidad y no tener problemas al levantar el vehículo.
  3. Ruedas: si es un modelo de carretilla, las ruedas tanto las traseras como las delanteras nos permitirán una gran maniobrabilidad y excelente estabilidad.
  4. Mango: nos interesa que cuente con mango ergonómico, que permita un manejo fácil y cómodo. Además, debe acoplarse y desacoplarse fácilmente al gato, para trabajar sin complicaciones.
  5. Homologación: si está homologada, implica que ha sido aprobada por organismos de seguridad y calidad.
  6. Marca: No debe ser una cualidad definitiva para la compra, pero si es un producto de marca nos garantiza cierta calidad, cuando estamos entre dos modelos y uno no es de marca.

 

Precauciones a tener en cuenta con los gatos hidráulicos

Antes de comprar un gato hidráulico profesional, debes conocer cómo se trabaja con él y las formas de usarlo. Es fundamental controlar el manejo de esta herramienta para evitar accidentes.

Algunos consejos que te pueden servir para trabajar con tu gato hidráulico:

Lee pormenorizadamente el manual y presta atención a todas las precauciones de uso y las instrucciones de seguridad.

Ubica el gato hidráulico en una zona del taller segura y específica que no pueda generar un accidente por descuido.

Hay que inspeccionar el gato en el taller antes de utilizarlo.

Úsalo en suelos duros y planos, ya que, si la superficie es blanda o cede, puede provocar inestabilidad en la carga.

Una vez se ha levantado el vehículo, debes utilizar los soportes de seguridad.

Nunca podemos desplazar o mover un vehículo que está sobre un gato hidráulico profesional.

Debemos seguir las indicaciones del fabricante del vehículo para estabilizar la carga.

No podemos modificar un gato hidráulico para garantizar nuestra seguridad.

Nunca debemos trabajar bajo el vehículo sin asegurarnos que el gato y el vehículo están totalmente asegurados.

 

 

Limpieza y mantenimiento de nuestro gato

Proteger el gato hidráulico profesional es fundamental, para garantizar una larga vida:

  • Realiza un mantenimiento periódico mensual, trimestral, semestral o anual dependiendo del grado de uso.
  • Lubricar la herramienta adecuadamente.
  • Utiliza siempre el aceite específico que recomienda el fabricante, para el gato hidráulico profesional.
  • Revisa cada vez que lo utilicemos para localizar posibles averías, fugas, etc.
  • Si está dañado o tiene fugas importantes no lo uses, retíralo y repáralo.
  • Mantenlo siempre limpio y en lugar seco.
  • Revisa el nivel de aceite periódicamente.

 

 

Comprar gatos hidráulicos de segunda mano

Adquirir herramientas de segunda mano para tu taller mecánico en ocasiones puede ser muy recomendable, pero en el caso de los gatos hidráulicos no merece la pena, por los motivos que te vamos a explicar.

Si compras un gato hidráulico de segunda mano, no dispondrás de la garantía de cualquier producto nuevo.

Nunca sabrás si sea usado correctamente, con el consiguiente riesgo para el futuro.

Si no dispones de mucho presupuesto, hoy a través de internet puedes comprar marcas de calidad media a precios muy económicos.

 

En nuestra tienda online somos especialistas en la venta de gatos hidráulicos profesionales. Nos encanta asesorar a nuestros clientes y nos gusta analizar las características y funcionalidades de los modelos más utilizados. Ampliamos constantemente nuestra oferta, para disponer de la gama más completa, con la mejor relación calidad precio del mercado.